sábado, 2 de mayo de 2020

Ensalada de cerebro y un poco de desilusión ante la cirujía


Hoy fué la primera vez que escucho el tantas veces aclamado Brain salad surgery de los Emerson Lake and Palmer. Si, hoy recién fue mi primera vez con este álbum. Y muchos podrán pensar... recién? Así es.
Hay tantas pero tantas cosas para escuchar, que obviamente se te pueden escapar muchos clásicos que luego de años y años de mamar cultura musical, dejas relegado para mas adelante, hasta que llega el momento... tarde pero seguro.
La verdad, tan aclamado fue y aún hoy es objeto de culto este Brain salad surgery, que quizás mi vara estaba demasiado alta, y en parte fue dura la caída!
Quizás el último gran álbum del trío? No lo creo, seguro uno de los más aplaudidos.
Se publicó en 1973 bajo su propio sello discográfico Manticore Records, y Greg Lake compuso todas las letras con la ayuda de Peter Sinfield.
No puedo dudar de la gran versatilidad y talento como músicos de estos ñatos, pero es que no me sorprendió en lo mas mínimo! Esperaba algo grandilocuente, majestuoso, y la verdad no escuché otra cosa que no haya escuchado en infinitas bandas progresivas oscuras de Italia o Francia, para serles honestos.
No esta nada mal, pero me quedó gusto a poco.

“Ese disco marcó algo muy importante en mi vida, en mi mente ese álbum es el número uno. No solo fue muy popular sino que además, en mi caso, marcó un tope, fue un disco con el verdadero espíritu del grupo. [Carl Palmer]”

Tras la publicación del brillante Trilogy, su anterior trabajo, que fue grabado en las entonces novedosas mesas de 24 pistas, lo cual supuso que hubiera gran cantidad de sonidos sobrepuestos, se decidió componer un trabajo para que fuese posible tocarlo en directo sin necesidad de sonidos pregrabados. Para ello se compró un cine en Fulham, Londres, y se compuso todo en directo para poder representarlo en formato de trío sin ningún tipo de añadido sonoro.

“Lo que realmente sucedió fue que acabábamos de grabar Trilogy y no podíamos representar en vivo mucho de su material por tantos sonidos superpuestos que no podíamos recrear fielmente en formato de trío en un escenario. Así que lo que decidimos hacer en nuestro siguiente trabajo fue un disco en vivo en primer lugar, de tal modo que luego lo pudiésemos tocar sin dificultades técnicas. En realidad, y esto puede parecer terriblemente extravagante, compramos un cine y quitamos todas las butacas. Montamos todo el equipo en el escenario y empezamos a componer el álbum”.

Para ello, y debido al interés creciente de Keith Emerson en los nuevos sintetizadores, Moog Music desarrolló el primer módulo polifónico que se utilizó para la grabación del álbum junto a dos secuenciadores Moog 960, analógicos, que se integraron en el Modular IIIc que también se utilizaría, desde entonces, en los conciertos en directo.
También Carl Palmer, tras la gira Get Me a Ladder, tomó clases de timbales en la Guildhall School of Music & Drama y aumentó su set percusivo incluyendo timbales, gongs y uno de los primeros instrumentos de sintetizadores de percusión.
Esto indudablemente tiene un mérito tremendo y un indiscutible vanguardismo para la época, pero resulta que para mi, hoy no sorprende.

La placa abre con una adaptación del himno de Hubert Parry con letras del poeta William Blake.
Sigue con una pieza instrumental basada en el cuarto movimiento del Primer Concierto para Piano de Alberto Ginastera. Ok, aca se incluyó una sección de percusión en la que Carl Palmer utilizó la nueva tecnología de sintetizador adaptada a la batería.
Combinamos esto con una balada, y luego “Benny the Bouncer” que es la última composición de la serie sobre el Viejo Oeste, que dice poco.
“Karn Evil 9”: la composición más extensa del disco, dividida en tres secciones o impresiones, con un trasunto conceptual sobre lo que acaece después de una guerra para pasar al relato de un maestro de ceremonias que presenta al público todo lo que se puede observar en una ceremonia circense hipotética. Y aquí estoy ante el punto más interesante del álbum, que no es menos, compositivamente es una obra tremenda y muy bien interpretada, pero la segunda impresión es instrumental que incluye el calipso “St. Thomas” de Sonny Rollins y material reelaborado del primero de los Valses de Mefisto de Liszt: “Den Tanz in der Dorfschenke”.
A que voy hasta ahora? La placa abre con una adaptación tradicional, sigue con algo basado en en un movimiento de concierto de Ginastera, una balada normalita, un cuarto track que no dice nada y justo cuando se viene lo mejor... en el medio hay otra llamada a alguna otra composición de un tercero? Vamos!!! Es que no tenían material?
Esto a mi gusto resta valor, lo lamento! Siempre preferí los discos que tienen material propio y original de la banda, sin adaptaciones, cover y demás aditamentos, y no esperaba esto de ELP sinceramente.
El disco esta bien, reitero, no es un mal trabajo para nada, y se deja escuchar e incluso lo escuché varias veces y es muy entretenido, pero voy a que esperaba mucho mas.
La portada del disco corrió a cargo de Hans Ruedi Giger, que dibujó una de las imágenes más memorables, e inquietantes, de su tiempo. Se puede observar su técnica biomecánica monocroma y bla bla bla...

2 comentarios:

  1. Lo escuchaste demasiado tarde...45 años mas tarde. En 45 anos habras escuchado miles de temas que nacieron de este album, que habran quedado por debajo o por arriba de el, en su momento esto fue increible, un sonido tremendo, reventaba parlantes la bateria de Palmer y te erizaban los pelos de la nuca los sintetizadores. Este album llego a mi junto al lado oscuro de la luna y fueron los mas hermosos sonido que jamas escuche...un saludo sea quien seas de un viajero en la red...

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    1. Seguramente algo de eso hay, y no cabe duda que mucho de lo que nacio después fué mamado de este Brain salad surgery. He escuchado muchisimos discos años mas tarde de sus lanzamientos y fueron un wow! infinito, pero no este disco para mi.
      Es escuchable y agradable, y nada que decir de la capacidad de los músicos, solo que no me sorprendió, y algo de verdad hay en lo que decis, quizás llegue tarde.
      Muchas gracias por tu comentario! Siempre es bienvenido!
      Abrazo de oso, viajero!

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