lunes, 1 de julio de 2019

Faim (Fábrica Argentina de Instrumentos Musicales)


Pensé durante varios años que Faim había cerrado, pero hoy me enteré de que siguen fabricando instrumentos! Vaya!
La Fábrica Argentina de Instrumentos Musicales, o comunmente denominada FAIM, fue durante los 70's una de las principales fábricas nacionales en instrumentos musicales, la mas exitosa entre una decena de fabricantes.
Prácticamente todos los músicos cuando comenzaban sus andanzas ya sea en casa practicando o con alguna bandita muy under tuvo una guitarra o bajo Faim!
Por mi parte, le compré a un compañero de curso una guitarra Faim Mustang negra mate, en el año 1990, que luego de algunas prácticas se la vendí a otro compañero, que hoy sigue siendo uno de mis mejores amigos y todavía la tiene, ya gastadita pero resiste!
Ni bien la vendí busque un bajo, ya que mi admiración por Steve Harris en ese tiempo ya era , al igual que hoy, extremadamente gigante!
Conseguí un bajo Faim modelo Jazz-Bass rojo con el golpeador negro, hermoso a la vista. Era usado y lo pagué en ese momento $100.
El principal problema es que es PESADÍSIMO!!!!!!!!!!!!, pero se dejaba tocar. Forme mi primer banda en el año 1995 y soportó todo más que bien. Con él compuse temas, toqué covers y subí al escenario.

Buscando por internet leo muchas críticas acerca de esta empresa y las opiniones son dispares. Lo que por mi parte puedo decir es que en los 80's, querer comprar un instrumento importado era muy difícil, y estaba reservado solo para gente con buen caudal económico. Los instrumentos Faim fueron la salvación para casi todos los que teníamos ganas de tocar música.
Eran baratas y aún hoy son bastante accesibles, salvo los modelos viejos que se venden usados en paginas de compra-venta y que los propietarios tomas como reliquias para salvar su bolsillo..

Hoy día Faim está ofreciendo instrumentos de mejor calidad, con un mejor nivel en cuanto al sonido y terminaciones, mejoraron los potenciómetros, el puente y las pastillas.

Aún poseo mi querido Jazz-Bass rojo, me mudé varias veces, viví en Europa y vendí casi todo para poder solventar la aventura, pero el Faim siempre lo mantuve, no me podía deshacer de él, mi fiel compañero de aventuras musicales!


Mi compañero de aventuras
Mi compañero de aventuras II


1 comentario:

  1. muy buena anécdota... gracias por compartirla... saludos desde méxico...

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